7 de febrero.- La industria textil sigue a la cabeza como una de las más contaminantes del planeta. La solución no se sitúa solo en las grandes empresas textiles, sino también en marcas emergentes y por supuesto, en el comportamiento del consumidor. Cada año se compran 94 millones de kilos de ropa y una de cada dos personas la desecha, en lugar de darle una segunda vida o donarla. 

Cerca del  64% de la ropa fabricada acaba en el vertedero, cantidad equivalente a la altura de la Torre Eiffel cada 16 segundos. Ismael Aznar, Director General de Calidad Medioambiental del Ministerio de Transición Ecológica, revela que en el caso de España supone unos 23 kilos de residuos textiles por habitante cada año.  

Los números hablan por sí solos, la industria textil aún tiene mucho que hacer, comenzando por situar la sostenibilidad como uno de los pilares de referencia en el desarrollo de estrategias, teniendo en cuenta un triple balance: el impacto ambiental, social y financiero.

En las grandes empresas es complicado hacer todas las aplicaciones de manera inmediata. A diario leemos noticias de avances -pequeños aún para la importancia que tienen sus repercusiones- sobre todo en materiales, como la nueva colección de zapatillas “bio” de Valentino hechas con derivados del maíz. Para nuevas marcas, estas implementaciones serán más fáciles de llevar a cabo, ya que se pueden aplicar desde el planteamiento inicial del negocio. Eso mismo hizo Sylvia Calvo, quién fundó su propia marca de moda poniendo como punto central la sostenibilidad, y ahora transforma sacos de café en originales prendas y complementos. 

Benito Muros, presidente de la Fundación FENISS (Fundación Energía e Innovación Sostenible sin Obsolescencia Programada), manifestó que solo el 29 % de las empresas españolas cuentan con objetivos de desarrollo sostenible a la hora de elaborar su estrategia empresarial. El 38% de los directivos afirman que el éxito financiero y la sostenibilidad son importantes para sus empresas. 

Las grandes empresas son claramente conscientes, pero los datos también revelan que más de un 48 % de los directivos no saben cómo ni por dónde empezar. En el caso de los nuevos negocios, tienen una gran oportunidad para obtener valor aplicando diseños centrados en el medio ambiente, innovación sostenible y economía circular.

La sostenibilidad no es tendencia, por ello es necesario profesionales especializados en sostenibilidad que generen estrategias de implementación. Conviértete en un experto de sostenibilidad en moda, entendiendo los principales retos, indicadores y ciclo de vida de los productos para desarrollar estrategias sostenibles y de ecodiseño. 

Especialízate ya y deja tu huella.